• Alta resistencia a la corrosión y a los ataques químicos de los efluentes.
  • Asistencia de mantenimiento: no necesita protección interna ni externa por lo tanto baja el costo de manutención de los sistemas de protección.
  • Estabilidad en el tiempo: en un rango de temperaturas de -30 a 100 grados el P.R.F.V. no se fragiliza ni se ablanda pues es un material termorrigido y no termoplástico.
  • Menor coeficiente de rozamiento, prácticamente invariable a lo largo de la vida útil, lo que garantiza mayor caudal a igualdad de diametro.
  • Menor peligro de incrustaciones por la gran lisura interior.
  • Gran resistencia al desgaste y a la abrasión; elevada resistencia al impacto por la tenacidad y capacidad de absorción conferida por la fibra de vidrio.

 

 


  • Mayor estanqueidad de las juntas espiga y enchufe con doble aro de goma.
  • Menores tiempos de sustitución de tuvos averiados.